sábado, 30 de abril de 2016

“Don Quijote de la Mancha y los molinos en el 2016”

Don Quijote, conocido antes como Alonso Quijano, después de saturarse con todo el caudal de noticias y acontecimientos que los medios televisivos y las redes sociales le habían brindado en cuanto a toda la problemática mundial; decidió emprender junto a su bonachón compañero de aventuras Sancho Panza su  odisea por el mundo, a fin de luchar contra la tiranía, la desigualdad y la discriminación social.


En sus delirantes andanzas en sus viejas y destartaladas motocicletas,  llegaron a cierto lugar de la Mancha, donde vieron a la distancia los inmensos molinos del Parque eólico. Estos les parecieron a Don Quijote erguidos y desafiantes sobre la plácida y verde pradera. Al creer ver en ellos a sus gigantes enemigos imaginarios, cuyas grandes aspas le hicieron pensar que le tomarían y le apretarían hasta morir, se enardeció de tal manera que infundado de valor se dispuso a arremeter contra los mismos, esto, a pesar de las advertencias que su amigo Sancho le había hecho al respecto, de que los tales no eran gigantes, sino solamente unos molinos de viento y sin siquiera escucharlo, decidió avanzar a todo galope contra ellos sobre su desvencijado caballo de hierro italiano al cual llamaba Rocinante; para luego bajarse estrepitosamente y desenvainando de su raída chaqueta de cuero un spray de pintura color negro, escribió brusca y exaltadamente sobre la gran blanca base del molino, las palabras siguientes: 

“Aunque huyas de mí, maligna criatura! yo solo basto para derrotarte y seguir conquistando al mundo con la espada de mi pluma aun 400 años después de mi muerte”.

jueves, 28 de abril de 2016

El Y2K Venezolano

EL Y2K VENEZOLANO



Recordando bastante en estos días ese tiempo de angustia y desconcierto vivido meses antes de finalizar el año 1999: El problema del año 2000, también conocido como "Efecto 2000", "Error del milenio", "Problema Informático del año 2000 (PIA2000) o por el numerónimo "Y2K", es un error de software que se originó por la costumbre que habían adoptado los programadores de omitir la centuria en el año para el almacenamiento de fechas (según para economizar memoria), asumiendo que el software solo funcionaría durante los años cuyos nombres comenzaran con 19.

Estando ahora, ya no a nivel mundial, sino en este pequeño país del globo terráqueo llamado "Venezuela" en la misma o peor situación en la que todos los seres humanos nos encontrábamos para los meses antes del temido Y2K, en donde nadie sabía nada sobre las repercusiones que este efecto cibernético, del cual se decía iba a llevarnos a una época prácticamente de piedra, recuerdo se advirtió que era factible que al llegar esa hora de entrar al año 2000, todo sería un caos y un descontrol, tanto así, que hasta se dijo que aviones en vuelo probablemente perderían el control y quizás pudieran caer a tierra, también se dijo que los bancos perderían toda su base de datos, nadie podría ni sacar ni meter dinero, no se podría comprar con tarjetas, en fin toda actividad que dependiera de equipos computarizados sería seriamente alterada. Todo el planeta se imaginó viviendo casi un tipo de "apocalipsis".

Ante este panorama hubo gentes tomando todo tipo de decisiones drásticas inimaginables, muchos comenzaron a convertirse en "Preppers" a fin de sobrevivir a la hecatombe mundial que se avecinaba según las alarmas que se generaron. Recuerdo que fui a una conferencia en un conocido hotel de mi ciudad a escuchar cuanta teoría reinaba en el tema, todo para vender un libro; y es que en situaciones de caos y miedo nunca faltan los aberrados oportunistas.

Todos nos preguntábamos: ¿Y ahora qué será de nuestras vidas? ¿Cómo saldremos de esto? ¿Saldremos? Si el caos, el descontrol, el terror, el vandalismo, la escasez de todo lo necesario para vivir, la falta de servicios públicos, si todo esto sucede ¿Cómo vamos a subsistir? Que tiempos de angustia! Aunque también existían los escépticos, los que no se inmutaron ni creyeron el cuento de que el cielo se iba a caer, llego el temido día y pasaron los sucesivos y al final …. "sorpresa" nada de lo que se dijo que iba a suceder paso. Qué alivio! Como bajaron los niveles de adrenalina! Fue una verdadera sensación de bienestar, de sentirnos salvados por la campana. Todo volvió a la normalidad.

Hoy, a finales del mes de Abril del 2016, siento el mismo efecto del miedo colectivo del Y2K, solo que a diferencia de ese año 2000, aquí el miedo no es infundado, aquí el miedo no es algo imaginario, aquí el miedo es real. Los venezolanos estamos viviendo el Y2K desde hace años, este gobierno fue el gran error de muchos venezolanos en este milenio, unos por votar por el difunto y otros por dejarse engatusar y montar. Ahora estamos al borde de entrar en su etapa más intensa, somos como un enfermo en estado de coma que está consciente y temiendo al día muy cercano que lo terminen de desconectar, ya aquí no es una probabilidad, no es una hipótesis, pues jamás como nunca antes habíamos conocido y contado cada centímetro de los niveles de agua que va perdiendo la represa del Guri cada día para saber cuándo ocurrirá esa desconexión.

Esta situación de saber que nos quedaremos sin luz, a oscuras, sin la certeza de la magnitud de lo que tendremos que enfrentar, nos ha convertido a la fuerza en unos precarios "Preppers", pues a duras penas alcanza para comprar algo para vivir y si es que lo conseguimos; y ya mucha gente se ha consumido hasta su contingencia para cuando llegue ese máximo estado de emergencia, si, aquella misma contingencia que nos han venido recomendando guardar cuanta cadena ha circulado en las redes sociales.

Ya los expertos en ingeniería eléctrica nos han advertido que solo es cuestión de días cuando se apaguen las turbinas del Guri, ojala pudiera decirse que "el último en salir apague la luz y cierre la puerta", pues aquí nadie puede salir, no hay dólares, no hay casi vuelos ni cupos disponibles, solo unos cuantos tuvieron el privilegio de poder salir a tiempo de este mal avisado que la inoperancia burda y corrompida de este sistema de gobierno no soluciono en su momento, ya no cabe hacer análisis políticos ni administrativos, pues ya nada de eso resolverá la situación.

Pobre de este país, de esa gran parte de país decente que apostó unos a quedarse para trabajar duro y seguir luchando, otros que aunque no les quedó de otra que seguir aquí, ha luchado por mantenerse erguido, de pie haciendo lo mejor que se puede, teniendo la esperanza y la ilusión de un "Sí se puede" como norte para vivir, todo esto mientras nos espera el descalabro de un país sin luz, a oscuras y como si fuera poco toda esta penosa situación, es tan desconsolador e indignante el ver cómo el gobierno tal como si fuera un perro carroñero con su hueso en boca, da zarpazos con inclemencia intensificando sus ataques a un pueblo sumamente empobrecido y deprimido con medidas económicas radicales y políticas que no dan tregua, ni respiro. Lo están encajonando y arrinconando de tal manera que ya está en el umbral de no temer nada que perder y salir a las calles, no a dar la vida sino a terminar de darla. Si no conocíamos lo que significa la anarquía, estamos a muy pocos pasos de ella. ¿Que quedará de todo esto? ¿Qué cosa o que país le quedará al régimen para seguir gobernándolo? ¿Sobre una montaña ¿de qué? querrá seguir montado? Pero de algo si debemos estar seguros: cada juez, cada funcionario de gobierno, cada militar, cada civil que se ha prestado a la destrucción de este hermoso país tendrá sin duda que pagar ante Dios y ante la justicia humana por todas las aberraciones que han cometido.La lista es larga, pero cada uno de los viles caerá, con seguridad caerá, de eso no quepa la menor duda.

Dios permita y haga que esta tragedia dure poco, que luego tengamos la capacidad de levantarnos como los viejos países europeos después de la post guerra o como Japón después de las bombas atómicas. Un nuevo resurgir tiene que venir después de todo este debacle de gobierno. Que seamos un país ya aprendido, que valore el tesoro más preciado de un ser humano: la libertad. Un país que no se deje arrastrar por figuras mesiánicas que lo prometen todo, pero con oscuras intenciones, amén de que sea Cristo, el cual vendrá sin anuncio alguno. Ojalá hayamos aprendido que la dignidad y la condición de vida no tiene precio, que no vale una bolsa de comida o una pensión de mala muerte o un artefacto eléctrico o una casita de la misión vivienda. Tenemos que aprender de nuestros errores. Es lo único que garantizará que la historia no se repita. Este gravísimo error como este Y2K venezolano, jamás puede volvernos a pasar.

En medio del dolor y la incertidumbre hagamos lo mejor que podamos mientras esto dure, no perdamos la integridad y la sensibilidad de hermanos, ayudémonos en nuestras posibilidades unos con otros. Esto pasará. Estamos en las contracciones de un parto, Venezuela está rompiendo fuente, está recibiendo las punzadas y las patadas de ese muchacho que quiere salir. Tenemos que hacer que llegue a feliz término.

Nunca más demos paso a la instalación del totalitarismo, ni a la intervención extranjera de los países del eje del mal. Nunca más permitamos la chulería de unos cuantos presidentes desvergonzados que ya gracias a Dios están empezando a dar cuentas.
Digamos "Si" a la ayuda de aquellos países que nos brinden una sana relación de ganar/ganar, pero sobre todas las cosas: Seamos mejores seres humanos, llenos de respeto por la vida y sujetos a las ordenanzas de Dios y de las "justas" autoridades humanas.
Venezuela, Dios nos acompañe y nos bendiga en este transitar y que podamos salir fortalecidos y siendo ejemplo a muchos que no creyeron que se lograría.

Amen y amen.